En las intrincadas tierras de Guatemala, Carolina González surge como una fuerza transformadora, liderando el Instituto Bíblico Pastoral como coordinadora del Programa de Formación Bíblico Teológica. Con una dedicación de seis años en la coordinación y una década como facilitadora, Carolina ha guiado al instituto hacia la excelencia educativa, desafiando las nociones convencionales y dando voz a quienes históricamente han sido marginados.
El programa que Carolina lidera abarca dos niveles: uno superior con requerimientos universitarios y otro no universitario. Trabajando con diversas denominaciones, el instituto ofrece cursos basados en la lectura contextual y la educación popular, abordando temas como nuevas masculinidades, relecturas desde el género y visibilización de la violencia de género. Lo más notable es que se trabaja con personas con poca o ninguna escolaridad, haciendo que la educación sea accesible para todos.
La labor de Carolina no se limita a la coordinación; también desempeña un papel crucial en la creación de planes de estudio y currículos. Cada curso, con una duración de 5 semanas, se ofrece de manera intensiva, con 5 o 6 cursos al año según el núcleo temático. Desde enlaces y firmas de convenios hasta la asignación de docentes, Carolina supervisa cada aspecto para garantizar que la formación sea impactante y relevante.
El enfoque del instituto es claro: formar a las personas desde la perspectiva bíblica teológica, promoviendo una educación inclusiva y reflexiva que responda a las necesidades específicas de Latinoamérica, Guatemala y las comunidades locales. Más allá de las comunidades de fe, Carolina y su equipo buscan incidir socialmente, llevando la enseñanza a las comunidades donde la vida real acontece.
La colaboración con la Universidad Bíblica Latinoamericana de Costa Rica respalda el trabajo del instituto. La universidad proporciona material esencial para los cursos, incluyendo 36 folletos específicos que abordan diversas áreas pastorales. Este respaldo ha permitido la creación de una red a nivel latinoamericano y centroamericano, fortaleciendo la presencia y el impacto del instituto.
En un contexto donde el fundamentalismo es fuerte y el papel de la mujer a menudo minimizado, Carolina ha sido testigo de cambios significativos. Congregaciones lideradas por mujeres, hombres reflexionando sobre sus roles y transformaciones en hogares son solo algunas de las victorias. El testimonio de un hombre que reconsideró su masculinidad y contribuyó al cambio en su comunidad destaca el poder de la reflexión y la educación.
El proyecto en colaboración con Jotay busca ampliar estas transformaciones en Alta Verapaz. Con tres núcleos en marcha y planes de certificación y diplomado, el instituto se adentra en comunidades con enlaces en iglesias católicas y evangélicas. Se prioriza la pastoral de mujeres para una transformación integral.
La visión a largo plazo es clara: abrir más núcleos, llegar a comunidades remotas, ofrecer educación reflexiva incluso a quienes no saben leer ni escribir. Carolina y su equipo buscan incidir en la realidad social de Guatemala, fomentando un cambio positivo para mujeres, niños y la comunidad en general. El Instituto Bíblico Pastoral se erige como una oportunidad única de liderazgo eclesial, llevando la luz de la educación a aquellos rincones que anhelan un cambio duradero.