Empoderando con dulzura: Odilia Pérez Nájera y su transformación empresarial en la aldea El Pino

Odilia Pérez Nájera es oriunda de la tranquila aldea El Pino en Zapatón, Guatemala, ha dejado una huella dulce en su comunidad. Con una dedicación que inició hace cinco años, Odilia se sumó al trabajo de Fundebase tras prestar su horno para elaborar empanadas. La visión de frutas desaprovechadas la llevó a explorar la creación de jaleas, y desde entonces, ha marcado una diferencia significativa.

A través de talleres y capacitaciones, Odilia amplió sus horizontes, aprendiendo a elaborar no solo jaleas, sino también productos deshidratados. De la mano de Fundebase, descubrió la riqueza de nuevas oportunidades. Desde camote con piña hasta jaleas para diabéticos, Odilia ha diversificado su oferta, elevando su estatus de emprendedora.

La capacidad de adaptarse y experimentar con nuevos sabores ha llevado a Odilia a expandir su oferta, con frutas deshidratadas que ahora se exportan a diversas localidades.

Odilia Pérez Nájera no solo ha creado un negocio exitoso, sino que también ha empoderado a otras mujeres en su comunidad. Con un mensaje claro, alienta a otras mujeres a unirse a este tipo de talleres, destacando que nunca es tarde para aprender y emprender. Su empatía y disposición a

enseñar demuestran que el éxito no solo se mide en ganancias, sino en la capacidad de inspirar a otros.

“Me siento contenta porque he contratado a dos personas para que me ayuden; ya estoy dando trabajo (expresa con emoción). Y ahora tengo ingresos para comprar otros artículos que necesito en mi hogar, lo cual me brinda alivio y estabilidad financiera”, comparte.

Con el deseo de convertir su hogar en una pequeña empresa próspera, Odilia visualiza un futuro en el que su producto se extienda a nuevos lugares, generando más ventas y reconocimiento. Su meta es clara: seguir experimentando y creciendo para convertir su emprendimiento en un referente en la región.

Además de su exitoso emprendimiento, es crucial destacar el compromiso personal con el aprendizaje continuo y la superación. Su esfuerzo por obtener su primer año de primaria, a pesar de los desafíos, refleja su dedicación al crecimiento personal. Con determinación y superando las limitaciones, ahora puede utilizar el teléfono, facilitando su participación en el mundo digital. Su historia es un testimonio inspirador de que nunca es tarde para aprender y que la pasión y el esfuerzo son los cimientos del éxito, tanto en el ámbito educativo como en el emprendimiento.

Estas historias ilustran el impacto tangible de programas de apoyo a emprendedores, impulsados por organizaciones como Fundebase, que han logrado que, en comunidades rurales, tome fuerza la resiliencia y el empoderamiento.

¡Descubre la historia de Odilia Pérez Nájera, una inspiradora emprendedora de la aldea El Pino en Zapatón! Hace cinco años, se unió al trabajo de Fundebase, explorando nuevas oportunidades a partir del aprovechamiento de frutas. Desde entonces, ha diversificado su oferta con productos como jaleas y frutas deshidratadas, elevando su estatus como emprendedora y empoderando a otras mujeres en su comunidad.

 

Odilia no solo ha creado un negocio exitoso, sino que también ha abierto puertas para el empleo en su comunidad y ha compartido su conocimiento a través de talleres y capacitaciones. Su historia es un testimonio inspirador de resiliencia, crecimiento personal y compromiso con el aprendizaje continuo. ¡No te pierdas su emocionante viaje hacia el éxito y el empoderamiento!

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