En un esfuerzo por fortalecer la colaboración entre organizaciones basadas en la fe y promover una cosmovisión más equitativa y sostenible, Jotay ha respaldado una iniciativa implementada por el Núcleo de Mujeres y Teología de Guatemala. Este proyecto, centrado en el eco feminismo, marca un hito en la intersección entre género, teología y medio ambiente, abriendo un espacio para que las mujeres teólogas y feministas exploren y debatan la profunda conexión entre la opresión de las mujeres y la degradación ambiental.
Dora Arriola, Oficial de Programa de Justicia de Género centrado en los Derechos de las Mujeres en Jotay, explicó que el interés de apoyar esta iniciativa surgió del deseo de promover el eco feminismo como un marco teórico y práctico que reconoce la interrelación entre las mujeres y la tierra. «Este proyecto se alinea con el trabajo de Jotay porque apoyamos acciones desde actores basados en la fe, en temas que conectan los derechos de las mujeres con la justicia ambiental», comentó Arriola.
El objetivo del proyecto fue claro: «Promover y fortalecer liderazgos propositivos a partir de la generación de espacios de reflexión y vivencias teológicas ecofeministas que promuevan los derechos de las mujeres, incidiendo en la justicia de género y el cuidado de la tierra».
El proyecto, implementado por el Núcleo de Mujeres y Teología de Guatemala se enfocó en dos eventos puntuales de análisis y reflexión que permitieron a mujeres teólogas y feministas comprender profundamente la intersección entre género y medio ambiente.
A través de estos encuentros, las participantes debatieron sobre cómo las opresiones que afectan a las mujeres están intrínsecamente ligadas a la explotación de la naturaleza. Este enfoque permitió una reflexión teológica crítica, abriendo la puerta a una espiritualidad transformadora y a un estilo de vida que respete tanto a las mujeres como al medio ambiente.
Los eventos lograron superar las expectativas en cuanto a participación, destacando la relevancia del tema dentro de la comunidad teológica y feminista. Las mujeres involucradas reconocieron la importancia de espacios donde pueden expresar sus experiencias y conectar su lucha por los derechos con la defensa del medio ambiente.
El proyecto también facilitó la articulación del feminismo desde nuevos espacios de lucha, fortaleciendo alianzas y creando conexiones más profundas entre las diversas expresiones del eco feminismo. Se resaltó la necesidad de seguir desarrollando estas discusiones para empoderar a más mujeres y avanzar hacia una sociedad más equitativa y sostenible.
Este proyecto de ecofeminismo, aunque breve y puntual, ha dejado una huella significativa en las participantes y en la comunidad más amplia. Ha demostrado la necesidad de continuar explorando y promoviendo la interconexión entre género y medio ambiente, especialmente dentro de contextos de fe.
A medida que Jotay continúa su trabajo en la promoción de la justicia de género y la sostenibilidad ambiental, este proyecto representa un paso importante hacia la construcción de un mundo más justo y equitativo, donde las mujeres juegan un papel central en la defensa de la Tierra y de sus propios derechos.